¡Santo Dios, hoy hace 60 años de eso! El 26 de abril de 1951 tú tenías 12 años y yo también. (¡Cómo me encantan los lectores que no saben sumar!...)
Recuerdo la fecha con precisión porque esa tarde se inauguraba el campeonato de Beisbol en Santo Domingo y mi papá me había invitado al partido inicial de nuestro equipo los Tigres azules del Licey en el estadio de la Escuela Normal Presidente Trujillo, donde años más tarde nos graduamos de bachilleres.
Esa madrugada nos levantamos a estudiar y a realizar con nuestro amigo Quico Peña las tareas que nos había impuesto el profesor Yáñez del Colegio Santo Tomás donde cursábamos el 7mo grado de Primaria, pero en lugar de estudiar nos fuimos en bicicleta al balneario de Güibia donde mi abuelo materno Gustavo Moya un día llegaría a ser Gerente. Tomamos nuestras bicicletas por la avenida George Washington por todo el malecón respirando aire puro con sabor a salitre del mar Caribe. Yo tenía una bici Raleigh aro 26 (crecedera) y la tuya algo más pequeña, una Rudge aro 24. Llegamos a Güibia como a las 9AM y programamos estar hasta las 11AM para regresar a tiempo para ir al estadio. Poco antes de las 10:00 tuve un accidente cuando me lancé de pies de la plataforma del trampolín mayor sin haberme dado cuenta que la marea había bajado e impacté fuertemente contra una roca de arrecife, habriéndome una gran herida en mi pie derecho. Con rudimentarios primeros auxilios me vendaron la herida con un pañuelo y Quico Peña, también de 12 años (y futuro Médico Fisiólogo) me recetó reposo de una hora.
Al cabo de esa hora el dolor iba in crescendo y ya no podía caminar ni tampoco pedalear la bici; así Víctor, que le diste tu bicicleta a tu hermano menor Pun y convinimos en que me condujeras en la barra de mi bici más grande. Así salimos hacia la casa, cuando te propuse regresar por la paralela avenida Independencia pues en la intersección de la calle Benito Monción, como a 20 metros al norte de la esquina vendían unos choco-chocos (dulces de leche en cuadritos con chocolate) deliciosos y baratos. Costaban un centavo c/u, de manera que compramos cuatro y nos fuimos en la bici comiéndolos a dos por cabeza. Lamentablemente, Víctor, tú no eras tan ducho en la bici como yo, así que al llegar otra vez a la avenida Independencia, la cruzaste perpendicularmente sin notar que venía en sentido contrario un automóvil con exagerada velocidad. Este al ver tu imprudencia frenó violentamente durante 35 metros (marcas de las llantas dejadas en el pavimento medidas posteriormente) y nos impactó con gran violencia:
¡PRACATANPLAM!
Luego de que nos enyesaran y curaran ya con toda tu familia y la mía llorando juntas en coro, en Re bemol sobreagudo, me llevé instintivamente la mano a la boca para morder un choco-choco que nunca había soltado apretado en mi mano derecha y lo escupí con gran asco y desagrado: ¡Qué feo que sabe un choco-choco mezclado con tierra, sangre y susto!
*N. de R.
Víctor Cabral Amiama llegó a ser el responsable del éxito de catapultar el turismo en la República Dominicana. Posteriormente fue Vice-Ministro de Turismo en México. A Costa Rica vino como Presidente-Gerente del Hotel Real Intercontinetal y no hace mucho fue uno de los creadores del proyecto hotelero de playa dominicano Cap-Cana, donde ofreció de regalo una acción al ex-Presidente de Costa Rica Abel Pacheco, quien tuvo que devolverla bajo amenazas de corrupción. Hoy tiene su propio proyecto hotelero en la República Dominicana.
Víctor Cabral Amiama llegó a ser el responsable del éxito de catapultar el turismo en la República Dominicana. Posteriormente fue Vice-Ministro de Turismo en México. A Costa Rica vino como Presidente-Gerente del Hotel Real Intercontinetal y no hace mucho fue uno de los creadores del proyecto hotelero de playa dominicano Cap-Cana, donde ofreció de regalo una acción al ex-Presidente de Costa Rica Abel Pacheco, quien tuvo que devolverla bajo amenazas de corrupción. Hoy tiene su propio proyecto hotelero en la República Dominicana.






Ramón A. Mena Moya, naturalista, librero/editor, empresario, nació en Santo Domingo, República Dominicana en 1938. Realizó estudios de Ingeniería Civil y Topográfica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y de Alta Gerencia en la Universidad de Michigan EE.UU.