LibreriaFrancesa.net

5 de abril de 2011

TICOS

Artículo invitado por Abel Pacheco

N. de R. Parece un excelente complemento a nuestro artículo anterior titulado «Los gentilicios en español: ¡Qué enredo!»

Nuestros hermanos centroamericanos bautizaron "ticos" a los soldados costarricenses que junto a ellos combatían contra William Walker y su tropa filibustera en 1856. El vocablo gustó, pegó, y se hizo extensivo a todos nosotros, hijos e hijas de este suelo bendito.

Mucho les llamaba la atención a estos camaradas nuestra manera de hablar, y la manera original de aplicar los diminutivos parlatíquicamente. En otros países algo pequeño es algo chiquito, chiquitín, chiquitillo o chiquitito, pero nosotros decimos chiquitico y hasta acentuamos la calidad con chiquititico.

No se si esa costumbre fue traída desde algún remoto poblado español, o si nació de los primeros abuelos criollos, pero el caso es que "ticos" nos quedamos desde entonces y para siempre. Aquella heroica gesta sirvió para conocer a los otros centroamericanos, ya que aunque la sangre y la historia nos unen, la abrupta y casi intransitable geografía del istmo nos había mantenido separados. No era fácil transitar por la región en aquellos tiempos, con caminos que sólo eran trochas a través de tupidas selvas, chupadores pantanos, y escarpados precipicios. Cruzando ríos caudalosos y traicioneros y sin más compañía que fieras y alimañas.

Así pues, la noble guerra que nos confirmó como nación soberana, nos hizo superar la difícil geografía y conocer a nuestros hermanos y compañeros en el largo viaje por la historia y salir todos "bautizados", no sólo los hasta entonces "costarricas" y en adelante "ticos".

Los guatemaltecos habían considerado la norteña provincia de Chiapas como parte integral de su territorio, pero los chiapanecos decidieron separarse y unir su destino a México. Dolidos llegaron a combatir contra Walker por la reciente pérdida territorial nuestros hermanos, e imagino que compulsivamente hablaban con añoranza de Chiapas. De esa cabanga les nació el apodo de "chapines" para sécula seculorum.

A los valientes y aguerridos salvadoreños se les acusaba de quejarse de las jornadas, del rancho, del armamento, de cuanta cosa pasara, de modo que los llamaron "Guanacos", haciendo referencia a un ave de quejido quejumbroso.

Los hondureños venían capitaneados por dos gallardos militares, los hermanos Pedro y Florencio Xatruch, hijos de un inmigrante catalán. La gente decía al verlos venir: "¡Ahí vienen los Xatruches!", palabra que pasó a ser Xatraches, y finalmente catrachos, como hoy llamamos a los hondureños.

Lo de "nicas", es obvio que proviene de su patria Nicaragua, cuna y reino del cacique Nicarao en tiempos de la conquista. Así pues, de un aguerrido ejército nació el gentilicio para los y las habitantes de este pacífico país. De una tropa valiente, heroica y bendecida que, comandada por los inmensos Mora y Cañas, nos permitió sobrevivir como nación.

3 comentarios:

  1. ¡ INTERESANTISIMO !!!...

    ResponderSuprimir
  2. OK. Interesante.

    ResponderSuprimir
  3. Ana Balbina Mateo RodrìguezApr 12, 2011 10:06 AM

    RAMÓN, YO CREÍ QUE EL TÉRMINO TICO VENÍA PORQUE LOS COSTARRICENSES TODO LO LLAMAN CHIQUITITO

    ResponderSuprimir