Artículo invitado.
Por Olivier Verdun
Situado entre Panamá y Nicaragua, este pequeño país de Centroamérica,
sin ejército, goza de una larga tradición francófila. Cuenta como principal
enlace: la Librería Francesa.
En el paisaje francófono y cultural de Costa Rica, la Librería Francesa, que es también una casa editora, no teme a la competencia aunque la tuviera: fundada en 1977 por Ramón Mena y ubicada en
San José – la capital –, es la única en ofrecer, además de una selección de periódicos (Le Monde Diplomatique, Le Nouvel Observateur, Courrier International, Le Magazine Littéraire…) y de libros franceses, toda una gama de métodos destinados al aprendizaje del francés como lengua extranjera donde Ramón Mena ha hecho su caballo de batalla. Con un fondo de 26.000 títulos, la librería ofrece una escogencia de literatura (de Balzac a Michel Houellebecq, de Anna Gavalda a Jonathan Littell o Fred Vargas), tiras cómicas, libros de arte y obras para niños.
Como muchos países de la América Latina, Costa Rica goza de una larga tradición francófila. Son incontables los intelectuales y los altos funcionarios que han estudiado en el Liceo Franco-Costarricense (el « Franco ») fruto hace 40 años, de un acuerdo bilateral entre Francia y Costa Rica: Jacques Sagot (embajador en la Unesco), Carina Bolaños (vice-ministra de Cultura y Juventud, Rafael Chinchilla (cineasta y hermano de la presidenta de Costa Rica), etc... La Librería Francesa está además dirigida desde 1996 por una antigua alumna del « Franco », Rigel Mena, la hija de Ramón.
El francés es junto al inglés, una de las lenguas obligatorias en los liceos costarricenses. La Librería Francesa ha obtenido, al cabo de los años, el status de distribuidor exclusivo de los tres grandes editores del francés como lengua extranjera (Hachette, CLE y Didier). Es frecuentada por un público diversificado que refleja bastante bien la situación de la lengua y la cultura francesas en el país: contando con unos tres mil franceses cuyos lazos con la librería son más o menos fieles, esta última atrae tantos otros extranjeros y “ticos” (sobrenombre de “costarricenses”). La librería se ha instalado hace poco, cerca de la embajada de Francia, manifestando así su voluntad de ser el centro virtual de la francofonía.
Concerniente a la actividad editorial propiamente dicha, la Librería Francesa se ha especializado en la publicación de obras en español relativas al turismo, la historia, la geografía y la poesía humorística.
Una selección de cuentos que reúnen los textos escritos en francés por los ocho laureados (alumnos de clase terminal) del concurso del 2007 que el “Franco” ha orquestado, acaba de publicarse.
Dos proyectos están en curso de realización: uno concierne la traducción en francés de una novela de Enrique castillo, antiguo embajador de Costa Rica en Francia y actualmente embajador en la Organización de Estados Americanos (OEA); el otro trata nuevamente, de la traducción, en español esta vez, de un libro de Stéphan Bonneau, Costa Rica: viaje al corazón de lo vivo, publicado en Francia, en noviembre del 2004 por Éditions Vigot.
La vida literaria en Costa Rica no es tan trepidante, aun cuando este pequeño país de la América Central se honra de una pléyade de escritores de los que algunos son figuras notables de la literatura latinoamericana: Joaquín Gutiérrez (1918-2000) cuya muy controversial novela Cocorí (1947) ha sido traducida a una decena de idiomas y adaptada al teatro; Carlos Luis Fallas (1909-1966) primero conocido por su activismo político y sindical (militante del partido comunista costarricense, dirige en 1934, una huelga en las plantaciones de bananos y deviene diputado en 1944), es autor de numerosos bestsellers de los que la novela Mamita Yunai (una llamada de atención contra la multinacional norteamericana United Fruit Company) publicada bajo los auspicios de Pablo Neruda.
Convendría igualmente evocar a Ana Istarú, Quince Duncan, Enrique Castillo, para no hablar sino de los más célebres.
No hay, sorprendentemente revistas literarias. Es preciso husmear en las páginas de la prensa nacional (el diario La Nación publica, el domingo, un suplemento cultural Ancora) o surfiar en internet para encontrarse su ventura en materia de informaciones culturales. Costa Rica se enorgullece con razón de sus museos y de su Teatro Nacional cuya arquitectura recuerda la de la Opera de París. Las librerías no pueden realmente compararse a las que se encuentran en México, Chile o aun en Brasil. Pero la Agencia de Publicaciones de Costa Rica (equivalente a Nouvelles Messageries de la Presse Parisienne) hace lo posible para distribuir y promover en todo el país, libros y revistas. Costa Rica cuenta con 55 bibliotecas públicas encabezadas por la Biblioteca Nacional. El centro de gravedad de la vida cultural gira esencialmente alrededor de la Universidad de Costa Rica y de festivales que tienen lugar cada año (música, cine, francofonía). A pesar de la existencia de un solo cine de arte y ensayo (“Sala Garbo”), el séptimo arte se beneficia del apoyo del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica, fundado en 1973 y de la notoriedad de Esteban Ramírez, galardonado, (2004), en el XIX Festival del cine latino-americano de Trieste, por su película Caribe (premio al mejor realizador).
Bordeado por Nicaragua al norte y Panamá al suroeste, el océano Pacífico al oeste y el mar Caribe al este, Costa Rica es único en su género. Este pequeño país de una superficie de 51.000 km2 y de una población de un poco más de cuatro millones de habitantes tiene una tasa de alfabetización de 95,70%. Su posición en el índice de desarrollo humano lo sitúa, en el plano mundial en el rango 48º, y en América Latina, en el 5º. A diferencia de los otros países del continente, Costa Rica tiene como su activo una antigua vida democrática, desgraciadamente sumergida por la burocracia y los asuntos de corrupción.
Su anterior presidente, Oscar Arias, obtuvo el premio Nobel de la paz en 1987. Costa Rica es el primer país en haber suprimido su ejército en 1948.
Publicado originalmente en francés por la revista Le Matricule des Anges de París.
6 de julio de 2010
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Ramón A. Mena Moya, naturalista, librero/editor, empresario, nació en Santo Domingo, República Dominicana en 1938. Realizó estudios de Ingeniería Civil y Topográfica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y de Alta Gerencia en la Universidad de Michigan EE.UU.
8 comentarios:
El articulo del senor Verdun, es una interesante "radiografia" sobre CR, conocida como la Suiza Centroamericana. Destaca los valiosos aportes de la Libreria Francesa a la vida cultural del pais.
Sugiero, para beneficio de los lectores internacionales, es decir, no costarricenses,se incluya una breve nota con datos sobre los colaboradores invitados del blog. Saludos,
Armando, de Rep. Dominicana
Muy interesante artículo que hace de la Libreria Francesa algo mucho más que una Libreria, es decir un centro de reflexión intelectual lo cual es algo grande en Costa Rica.
Nuestro amigo Armando Paulino desde la República Dominicana
nos sugiere muy atinadamente que incluyamos una reseña de los articulistas invitados en nuestro blog.
Así lo haremos empezando este último:
OLIVIER VERDUN
Profesor francés en el Liceo Franco Costarricense es bien conocido por su destreza en el manejo del lenguaje poético.
Presentó en la LIBRERÍA FRANCESA en junio de 2009 su libro de poemas:
FRAGMENTS DE RÊVES/DÉBRIS D'AZUR (Fragmentos de sueños/Vestigios de azul intenso).
Posteriormente en Éditions de l'Atlantique le fue publicado un nuevo libro de poemas:
AU GRE DES REGS CONTONDANTS (Al capricho de las reglas contundentes).
Regularmente el profesor Verdun escribe artículos en la revista literaria francesa Le matricule des Anges. (La matrícula de los ángeles). ¡Ojo con esa pronunciación, pues cuando yo le contaba a algunos amigos franceses me entendían Le Matricule des Singes. (La matrícula de los monos)...
Mi querido Don Ramòn, me parece justo ese espacio, es importantìsmo saber esas reseñas ya que a travès de ellas comprendemos mejor al escritor o escritora, aplaudo la idea, por cierto porquè se llama la Matrìcula de los Angeles, gracias.
hola caro ramon,
me estas trascurando mucho mucho...
no tengo mas noticias tuyas, ni noticias de mis proyectos...
ahi ahi ahi...
espero te acuerdes que pensabamos hacer muchos negocios en CR...
pero veo que eres muy activo en tu blog!
abrazos,
A la verdad que vas a morir siendo gracioso.
besoss
(Por lo de la pronunciación)
Bonjour de France Ramon,
Merci de ta communication sur le Professeur Olivier Verdun.
Je m'envole le 21 prochain pour le Vietnam et le Laos;
Amities
Es muy interesante la actividad cultural en relación al francés que tienen en Costa Rica. Es un modelo a seguir.
Felicitaciones
Silvia Escobar
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